Geografía Política. Espacio y Poder

Recursos para comprender el mundo del presente.

Archivo para la etiqueta “Agua”

Geopolítica del agua: la guerra por el oro “azul” amenaza el planeta.

Autor: Damián Jacubovich.

Fuente: Política Argentina.

Desde el 2010 las Naciones Unidas han declarado el acceso al agua potable como un derecho humano. Sin embargo el agua insalubre resulta la primera causa de muertes en el mundo. A modo de estadísticas, aproximadamente 7.500 personas (de las cuales 5.000 niños) mueren por día por la falta de saneamiento del agua. 1.800 millones de personas en el mundo utilizan agua contaminada por materia fecal. 2.600 millones de personas no tienen acceso a un saneamiento de agua digno. De esta manera los problemas relacionados con el agua matan por año, 10 veces más que todas las guerras del planeta. Un habitante de la tierra sobre siete no tiene acceso a una agua de calidad. Según previsiones para el año 2025 un total de 1.800 millones de personas vivirán en regiones que presentarán absoluta escasez de agua como consecuencia del calentamiento global y el aumento demográfico; lo que podría generar flujos migratorios difíciles de controlar hacia el resto de los países, dando espacio a una nueva figura para la legislación internacional: el refugiado climático.

La geopolítica del agua presenta por lo tanto consecuencias y desafíos que abarcan niveles políticos, económicos y sociales de todo el planeta, tanto por el tema de su disponibilidad como por el tema de su gestión. Las recursos del agua parecen ya no responder en la actualidad a las necesidades de la población mundial. Las razones de esta “crisis” que vive el agua son numerosas: aumento de la población, cambio en las costumbres alimenticias (tendencia global creciente al consumo de productos que precisan más irrigación como las frutas y verduras), cambio climáticos (el recalentamiento global no hace más que empeorar el panorama acuífero mundial, afectando fuertemente el circuito hídrico mediante la sobreevaporación de las reservas acuíferas) …

Para numerosos geopolitólogos el agua es considerada como un elemento de estabilidad interna y de soberanía en numerosos países. En muchos casos se encuentra presente en el dibujo de las fronteras jugando de esta manera un rol esencial en la territorialización de los Estados.

Mientras que la atención del mundo entero se centra principalmente en los combustibles y los alimentos, el tema clave del agua, es ya en la actualidad eje de numerosos conflictos o también llamadas “violencias hidraúlicas” en materia de relaciones internacionales para varios países del planeta.
Los ejemplos de las fuertes tensiones por los recursos hidráulicos o las “llamadas guerras de agua” abundan: Etiopía, Uganda, Egipto y Sudan por el Río Nilo, Mexico y Estados Unidos por el Río Colorado, etc. (ver gráfico a continuación).

Suramérica y el agua dulce

El Acuífero Guaraní se sitúa en el continente suramericano y constituye la reserva subterránea de agua dulce más grande del mundo. De esta manera con aproximadamente un 6% de la población mundial, nuestro continente posee casi un tercio de los recursos de agua dulce del planeta, la mayor parte de estas reservas se encuentran concentrada en dicho acuífero.
El Acuífero Guaraní se extiende por debajo de la superficie de partes del Paraguay, Argentina, Brasil y Uruguay con la distribución siguiente:

-en Brasil ocupa 840.245;km² aproximadamente
-en Argentina ocupa 225 000 km² aproximadamente
-en Paraguay ocupa 70 000 km² aproximadamente
-en Uruguay ocupa 45 000 km². Aproximadamente

Para tener una idea de las fabulosas dimensiones del acuífero basta con considerar que supera en tamaño a España, Francia y Portugal juntos.
El agua dulce, es quizás uno de los recursos naturales más preciados del continente, igual o más que el petroleo, y asi mismo la defensa de los recursos naturales suramericanos representan, a través de su Consejo de Defensa Suramericano, junto con el resto de los recursos naturales uno de los principales motores de la integración regional.

Geoestratégicamente hablando es importante señalar que el Acuífero Guaraní pasa por la Triple Frontera, el enclave fronterizo compartido por Paraguay, Argentina y Brasil. Ha existido desde hace algunos años, una presión internacional (y particularmente desde los Estados Unidos en la era Bush) para que los gobiernos que comparten la triple frontera ejerzan un mayor control en las zonas de “Triple Frontera” donde algunos informes señalaban la presencia de posibles “células durmientes” del terrorismo yihadista internacional. Además, esta situación, unida a otros factores relacionados con actividades ilegales como el narcotráfico y el comercio de armas, han hecho elevar considerablemente la presencia de efectivos de los cuerpos y fuerzas de seguridad estatales de los países implicados en sus respectivas fronteras. Para muchos analistas, detrás de esta presión internacional subyace, un interés por parte de Occidente de tener justamente una mano puesta en el acuífero.

Anuncios

El control de las aguas en el lago Malawi.

Autor: 

Fuente: elordenmundial.com, 15/04/2015.

El lago Malawi, también conocido como Nyasa, es el último de los lagos que forman parte de la falla del Rift; tiene una longitud aproximada de 560 km y una anchura que alcanza los 75 km, abarcando una superficie total de 29.600 Km⊃2;. Sus aguas se encuentran rodeadas por tres países con intereses muy diversos: Tanzania, Malawi y Mozambique, que incluso han llegado a enfrentarse en el pasado por cuestiones fronterizas.

Desde hace décadas el control de sus aguas y la delimitación de las fronteras han convertido al lago en una zona caliente. Mientras que Tanzania y Malawi reconocen las fronteras de Mozambique, estos dos países llevan enzarzados en una disputa desde la época de las independencias. Malawi considera que todo el lago le pertenece, incluidas las aguas de la costa de Tanzania. Por otro lado, el país tanzano ha declarado la necesidad de reconsiderar las fronteras y mover la línea divisoria de ambos países al centro del lago con el objetivo de hacer una división equitativa del lago y el uso de sus aguas.

Este conflicto, que lleva activo varias décadas, afecta a más de dos millones de personas que dependen directamente del tercer lago más grande de África tanto para el transporte y la alimentación como para otras necesidades básicas. Estas comunidades que viven en torno al lago y que dependen del mismo llevan décadas esperando una solución al conflicto. Esta disputa se encuadra en los crecientes litigios en torno al agua que están aumentando en todo el mundo y sobre todo en el continente africano. Boutros Boutros Ghali, ex secretario general de la ONU, ya avisó del creciente peligro de estas guerras por el agua, llegando a declarar que “la próxima guerra en la región será a propósito de las aguas del Nilo y no por una cuestión política”. Sin embargo, la creencia fundada del gobierno de Malawi de que bajo el lago existen depósitos de petróleo ha hecho saltar las alarmas del gobierno de Tanzania. Parece que esta disputa no es sólo un nuevo modelo de conflicto por el agua, sino un conflicto tradicional más por el control del petróleo.

Descubrimiento y colonización del lago Malawi

El choque en el lago Malawi es producto directo de las fronteras que los europeos dejaron en el continente africano tras la invasión, partición y colonización de África. Por ello, en esta región vamos a encontrarnos con una triple frontera. Sin embargo, antes de la ocupación de facto de los territorios circundantes al lago hubo un periodo de exploración y “descubrimientos”. Tenemos que pensar que aún en el siglo XIX África era el gran desconocido de Europa: a pesar de que llevaban varios siglos en contacto directo a través del Sáhara o de los océanos, los europeos nunca habían tratado de penetrar hacia el interior, estableciéndose siempre en regiones costeras o en las islas próximas a la costa.

Artículo completo en: elordenmundial.com

Lo que (no) tiene que celebrar el agua en su Día Mundial.

Una mujer recoge agua con las manos en Yangón, Birmania. Soe Than Win/AFP/Getty Images

Autores: Mª Ángeles Fernández y Jairo Marcos

Fuente: www.esglobal.org

El acceso al agua y el saneamiento en el mundo: los datos dejan poco margen para el optimismo, pero también se han ganado algunas pequeñas batallas. “¡El agua es del pueblo, carajo!”. Este grito, fuerte, sin matices y casi unánime de la población de Cochabamba resonó fuerte en Bolivia. Los ecos de aquel año 2000 se escucharon en todo el mundo. El grito resume la lucha de un pueblo contra la privatización del suministro y concentra la fuerza de la llamada “guerra del agua”, que significó la expulsión del país de la multinacional Bechtel, la empresa que lideraba el conglomerado Aguas de Tunari (también participado por la española Abengoa) y que subió las tarifas pretendiendo incluso privatizar el agua de la lluvia.

Aquel envite, que ganó el pueblo boliviano y del que se acaban de cumplir 15 años, significó la apertura de los debates sobre la privatización de suministros urbanos, todavía abiertos y actualmente más enraizados que nunca en Europa, donde la primera Iniciativa Ciudadana Europea (ICE) que ha llegado al Parlamento Europeo habla del derecho humano al agua y de su gestión pública. Cochabamba fue la contundente respuesta a las medidas de austeridad que el Banco Mundial implantó durante los 90 en varios países de América Latina. Supuso además el espaldarazo definitivo para que Evo Morales alcanzara la presidencia de Bolivia.

Artículo completo: www.esglobal.org

Navegador de artículos